DAMASCO.- El Gobierno de Siria demandó que la oposición y los países que la apoyan (económica y militarmente) suscriban por escrito su compromiso con el alto al fuego pactado para comenzar el jueves 12. El representante sirio ante las Naciones Unidas, Bashar al Jaafari, resaltó que el pedido lo había hecho ante el enviado especial de ese organismo, Kofi Annan, promotor del plan para el cese de las hostilidades.

Al Jaafari alegó que, así como Damasco había aceptado por escrito cumplir con la iniciativa de Annan, se le debía exigir lo mismo a los insurgentes y a las naciones que les brindan mayor respaldo, como Arabia Saudita y Qatar. Su temor es que los insurgentes aprovechen el repliegue militar para ganar posiciones territoriales.

El Gobierno sirio que preside Bashar al Assad sostiene que detrás de las demandas de apertura democrática de la oposición, hay grupos y Estados que pertrechan y financian la violencia y el terrorismo.

Annan anunció el jueves ante la ONU que las tropas sirias comenzarían a retirarse de las calles el martes, aunque la tregua total empezaría dos días más tarde. Sin embargo, no precisó los acuerdos alcanzados con los opositores para garantizar la parálisis de esta virtual guerra civil. El ex titular de la ONU destacó que sin el respeto a la soberanía y a la independencia de Siria, no se llegará a una solución política y democrática.

Siria se comprometió también a permitir el ingreso de 21 periodistas estadounidenses, europeos, rusos y coreanos, quienes deberán tener total libertad para informar sobre la evolución del conflicto. Además, el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) ampliará sus actividades humanitarias en el país, en particular la evacuación de heridos.

Nuevos combates

Pese a los compromisos, tanto fuentes opositoras como partidarias del Gobierno reconocieron que ayer seguían los combates en diversos puntos del país y que los tanques estaban desplegados en varias ciudades. En total, 77 personas (entre las cuales había 45 civiles) perdieron la vida, según el opositor Observatorio Sirio de los Derechos Humanos (OSDH).

Ya está en Damasco un equipo técnico para analizar el despliegue de personal de la ONU encargado de verificar el cumplimiento del alto el fuego por ambos bandos. El contingente tendría entre 200 y 250 miembros, que estarán bajo el mando del mayor general noruego, Robert Mood, experto en Oriente Medio. Este despliegue aún debe ser autorizado por el Consejo de Seguridad de la ONU.

A su vez, el ministro de Relaciones Exteriores de Turquía, Ahmet Davutoglu, solicitó a la ONU que envíe observadores a la zona limítrofe con Siria para comprobar la creciente llegada de refugiados. (Télam-AFP-DPA-Reuters)